Instalación de pilonas automáticas RAMBLA en el Port de Barcelona para controlar el acceso vehicular, garantizando seguridad sin renunciar al diseño e integración estética del entorno.
En el Port de Barcelona surgía una necesidad clara: reforzar el control de acceso vehicular en determinados puntos estratégicos sin afectar a la operativa diaria ni a la imagen del entorno. La convivencia entre tráfico de servicio, áreas restringidas y recorridos peatonales exigía una solución capaz de ordenar las entradas, aumentar la seguridad y reducir el riesgo de accesos no autorizados, manteniendo al mismo tiempo un espacio amable, funcional y bien integrado en el paisaje portuario. El reto era sustituir la barrera física permanente que existía hasta ahora, con un impacto visual notable y menor flexibilidad operativa, por un sistema más discreto y eficiente.
Para dar respuesta a este problema, se ha implantado un sistema de pilonas automáticas del modelo RAMBLA de BENITO, que permite regular el paso de vehículos de forma ágil y fiable. Su funcionamiento mediante mando a distancia facilita la gestión diaria: el personal autorizado puede subir o bajar la pilona de manera inmediata, adaptando el control de accesos a los distintos momentos de actividad del puerto. Esta solución aporta orden y protección en áreas sensibles, mejorando la seguridad sin renunciar al diseño.
Además, la intervención se complementa con pilonas móviles de acero inoxidable, pensadas para casos puntuales en los que sea necesario permitir el acceso de vehículos de grandes dimensiones. Así, el Port de Barcelona incorpora una solución completa que combina seguridad, operatividad y diseño, aportando flexibilidad y una gestión de accesos acorde a las necesidades reales del entorno portuario.
Instalación de pilonas automáticas RAMBLA en el Port de Barcelona para controlar el acceso vehicular, garantizando seguridad sin renunciar al diseño e integración estética del entorno.
En el Port de Barcelona surgía una necesidad clara: reforzar el control de acceso vehicular en determinados puntos estratégicos sin afectar a la operativa diaria ni a la imagen del entorno. La convivencia entre tráfico de servicio, áreas restringidas y recorridos peatonales exigía una solución capaz de ordenar las entradas, aumentar la seguridad y reducir el riesgo de accesos no autorizados, manteniendo al mismo tiempo un espacio amable, funcional y bien integrado en el paisaje portuario. El reto era sustituir la barrera física permanente que existía hasta ahora, con un impacto visual notable y menor flexibilidad operativa, por un sistema más discreto y eficiente.
Para dar respuesta a este problema, se ha implantado un sistema de pilonas automáticas del modelo RAMBLA de BENITO, que permite regular el paso de vehículos de forma ágil y fiable. Su funcionamiento mediante mando a distancia facilita la gestión diaria: el personal autorizado puede subir o bajar la pilona de manera inmediata, adaptando el control de accesos a los distintos momentos de actividad del puerto. Esta solución aporta orden y protección en áreas sensibles, mejorando la seguridad sin renunciar al diseño.
Además, la intervención se complementa con pilonas móviles de acero inoxidable, pensadas para casos puntuales en los que sea necesario permitir el acceso de vehículos de grandes dimensiones. Así, el Port de Barcelona incorpora una solución completa que combina seguridad, operatividad y diseño, aportando flexibilidad y una gestión de accesos acorde a las necesidades reales del entorno portuario.